Principio de coherencia: definición
El principio de coherencia de la contabilidad establece que una vez que una entidad ha adoptado una determinada práctica y método, debe utilizar la misma práctica y método para eventos posteriores de la misma naturaleza, a menos que exista una razón sólida para cambiar.
Principio de coherencia: explicación
A veces, un contador tiene que lidiar con problemas que pueden manejarse mediante una variedad de principios (por ejemplo, depreciación de activos fijos, valoración de acciones, etc.). Este principio enfatiza que el contador debe seleccionar un enfoque y aplicarlo de manera consistente.
La regla sobre coherencia se aplica cuando un cambio de enfoque podría afectar las ganancias de una empresa.
Sin embargo, esto no significa que nunca se puedan realizar cambios. Se permite cualquier cambio razonable para mejorar el trabajo de contabilidad, pero se debe escribir una nota apropiada para explicar el cambio para aclararlo.
Ejemplo
A menudo, hay más de una forma correcta de completar una tarea.
Por ejemplo, existen muchos métodos viables para calcular la depreciación de los activos fijos. Una empresa puede elegir cualquiera de ellos para calcular la depreciación de cualquier activo sin contravenir ningún principio o concepto contable.
Sin embargo, en este ejemplo, cualquier método que se elija con el propósito de depreciación debe usarse de manera consistente para la misma clase de activos año tras año.
El objetivo de este principio es asegurar que el desempeño de diferentes años pueda medirse y juzgarse sobre la misma base año tras año.
Por ejemplo, si una empresa utiliza el método de línea recta para calcular la depreciación de sus vehículos de motor en 2015, pero cambia el método al enfoque de saldo decreciente para el próximo año, las cuentas de estos dos años no serán comparables.
Mientras que la principio de coherencia Se refiere esencialmente a tener una base contable inalterada de un ejercicio a otro, también tiene otro aspecto importante.
Esto implica estar en consonancia con los principios, normas y conceptos contables que se utilicen en otras unidades de negocio en campos similares (es decir, tener políticas contables coherentes con el resto de la industria).
Por ejemplo, la mayoría de las empresas de comercialización de petróleo utilizan los mismos métodos de capitalización, reconocimiento de ingresos o tratamiento de los gastos de investigación.