Definición y explicación
Ciertos elementos se cargan en la cuenta de pérdidas y ganancias (o en el estado de resultados) como gasto, pero no se pagan en efectivo en el mismo período. El ejemplo más obvio de tal gasto no monetario es la depreciación.
Al cargar el monto de la depreciación en el estado de resultados, la utilidad neta cae, pero no hay salida de efectivo.
Para llegar al flujo de caja correcto a cuenta de las utilidades, debemos, por lo tanto, sumar los gastos no monetarios a la cifra de la utilidad neta revelada en el estado de resultados.
Ejemplo
Otro ejemplo de un ajuste requerido es una pérdida en la venta de un activo fijo. Una pérdida por la venta de un activo fijo es, de hecho, una forma de depreciación adicional. Cuando un activo fijo se vende con pérdidas, el efectivo que ingresa a la empresa es menor que su valor en libros.
La práctica consiste en mostrar la cantidad real de efectivo recibido por la venta de un activo fijo como fuente de efectivo. Esto significa que la cantidad que se muestra como entrada de efectivo es menor que la reducción neta en el valor de los activos fijos.
La forma de equilibrar esta diferencia es mostrar la pérdida en la venta de un activo fijo como una especie de depreciación adicional.
Como tal, la pérdida se agrega nuevamente al monto de la ganancia neta (como se revela en el estado de resultados) para llegar al flujo de efectivo correcto generado por las actividades operativas.