Desperdicio normal (pérdida)
Este término se refiere al porcentaje natural de desperdicio inevitable en un proceso u operación. Tal desperdicio no es evitable ya que ocurre en el curso natural de la operación. La resultante desperdicio normal y la pérdida debe cargarse a las unidades buenas que surjan del proceso.
De esta forma, el costo de las unidades estropeadas y perdidas se absorbe como un cargo adicional de los bienes producidos por un proceso dado.
Contabilización del desperdicio normal
Se deben considerar varios puntos al contabilizar el desperdicio normal. Primero, en algunos casos, los bienes defectuosos tienen valor. La cantidad, si se realiza, debe acreditarse al proceso en cuestión.
Además, cuando el valor de la chatarra sea pequeño, será mejor acreditar el producto total de la venta de dicho material a la cuenta de gastos generales de la obra. Sin embargo, si hay alguna pérdida, se debe cargar la cuenta del proceso.
En algunos casos, la salida se puede volver a trabajar en el mismo proceso o en uno anterior. Tal resultado puede ser de poco valor. En estos casos, el proceso correspondiente debe cargarse al proceso al que se relega dicho material.
Desperdicio anormal (pérdida)
El desperdicio anormal no ocurre en el curso natural de la operación y es útil más que el desperdicio o pérdida normal del proceso. El desperdicio anormal ocurre debido a descuido, programación o diseño defectuoso, sabotaje, etc.
Tratamiento del desperdicio anormal
Para tratar el desperdicio anormal, primero calcule la pérdida normal. Luego, calcule el costo de producción por unidad del proceso relevante después de considerar la pérdida normal, pero asumiendo que no hay pérdida anormal.
A su vez, el costo de producción por unidad que se acaba de calcular debe multiplicarse por las unidades anormales perdidas. Este cálculo dará el desperdicio anormal total.
A continuación, se carga la cuenta de desperdicio anormal y se abona en la cuenta de proceso relevante el monto y la cantidad de desperdicio anormal.
El saldo en la cuenta del proceso indicará el costo de las buenas unidades producidas por el proceso en cuestión. La cuenta de desperdicio anormal se cerrará transfiriendo el saldo a la cuenta de pérdidas y ganancias de costos.
Eficaces anormales
Ocasionalmente, el proceso de producción real puede exceder la producción esperada o estimada. Este exceso se conoce como efectivos anormales. En circunstancias normales, esto no afecta el costo de producción de buenas unidades.
La valoración de los efectivos anormales se realiza a la tasa a la que se valoran las buenas unidades. El monto se carga en la cuenta de proceso correspondiente y se acredita a la cuenta de efectivos anormales, que al final se cierra transfiriendo el saldo a la cuenta de pérdidas y ganancias de costos.