Definición y explicación
Debido a su peculiar naturaleza, el valoración del trabajo en curso debe incluir el costo de las materias primas utilizadas hasta ahora, así como el costo de la mano de obra directa y los gastos de producción utilizados para llevar el material al estado de trabajo en curso.
Métodos de valoración para trabajos en curso
Los métodos de valoración utilizados para los trabajos en curso son relativamente complejos. Sin embargo, en general, hay tres formas de valorar el trabajo en curso.
- Solo contenido de materias primas
- Solo contenido de costo principal
- Costo de producción
En el primer caso, los trabajos en curso pueden valorarse únicamente por su contenido de materias primas. Para los productos cuyo costo principal comprende únicamente el elemento de materia prima, esta base de valoración del trabajo en curso es justa y práctica.
El trabajo en curso también puede valorarse por su contenido de costo principal (es decir, la suma de las materias primas y los salarios directos).
Para los productos en los que la mano de obra directa y las materias primas constituyen una parte importante del costo total (por ejemplo, fabricación de muebles), es adecuado valorar el trabajo en curso al costo principal.
Por último, el trabajo en curso puede valorarse al costo de producción. En este caso, el costo de las materias primas, la mano de obra directa y los gastos generales de producción utilizados en el trabajo en curso se calculan y suman para llegar al costo del trabajo en curso al final del año.
Esta base de valoración es adecuada para empresas involucradas en la producción en masa, especialmente cuando los gastos generales de fábrica son tan importantes como los otros componentes del costo de producción (a saber, materias primas y mano de obra directa).
Una vez que se ha realizado una valoración del trabajo en curso, el tratamiento contable se lleva a cabo como se describe en nuestro artículo que cubre el tratamiento contable del trabajo en curso.